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Entrevista de ELLE a la Dra. Goodall



Hace 59 años, Jane Goodall, una amante de los animales sin formación académica, viajaba a Gombe, Tanzania, dispuesta a observar a los chimpancés para el reputado antropólogo Louis Leakey. En unos meses, la joven de 26 años presenciaba cómo un chimpancé extraía termitas de un montículo empleando largas briznas de hierba, cambiando la mismísima definición de humanidad: los seres humanos ya no éramos la única especie capaz de crear herramientas. Avanzó más descubriendo que los chimpancés, como los humanos, tienen complejas jerarquías sociales y familiares, una aguda inteligencia, una gran variedad de emociones y personalidad individual. La Dra. Goodall ha dedicado el resto de su vida entregada a conservar el mundo en el que habitan, un mundo que está desapareciendo por culpa del cambio climático y la mala gestión de los recursos naturales. "Lo que estamos haciendo al planeta es impresionante e irresponsable y todo se debe a la avaricia de tener más dinero", declara. "Debemos entender que necesitamos dinero para vivir, pero nos equivocamos al vivir por el dinero". A sus 85 años, la fundadora del Instituto Jane Goodall y Mensajera de la Paz de la ONU viaja 300 días al año, difundiendo el evangelio del conservacionismo. Habla con ELLE desde las oficinas centrales del IJG USA en Washington, DC.

El tipo de observación lenta y estable que realizó durante años contrasta mucho con el mundo acelerado y tecnológico en el que vivimos actualmente. Si hubiera nacido en la actualidad, ¿su historia habría sido la misma?

Creo que mi historia hubiera sido muy diferente. Las pantallas, en cierto sentido, nos están matando. Soy reticente a decir que sofocan la imaginación, pero ciertamente habrían sofocado la mía. Yo leí Tarzán cuando tenía 10 años y me enamoré de él, y eso desencadenó mi sueño de ir a África y vivir con los animales silvestres. Mi madre ahorró dinero para llevarme a una de las primeras películas de Johnny Weissmuller y, tras unos 10 minutos, rompí a llorar. Le dije a mi madre "¡Pero ese no es Tarzán!". Mi imaginación había creado su propia imagen de Tarzán y eso es algo de lo que el mundo moderno definitivamente priva a los niños.

Parte de su éxito en su campo proviene de que usted era una extranjera, sin formación, observando con una mirada innovadora. Es un argumento que se ha empleado para apoyar, entre otras personas, a nuestro actual presidente (Donald Trump). ¿Cuándo la inexperiencia es una buena cosa y cuándo es algo a evitar?

Bueno, cuando me adentré en el campo, había pasado incontables horas en el jardín estudiando a los animales, así que no era exactamente una inexperta. Leakey estaba especialmente complacido de que no estuviera, como solía decir, empapada en la forma reduccionista de la ciencia del comportamiento. Pero creo que los políticos deben ser experimentados. Deben haber tenido experiencias vitales, experiencias sobre las necesidades de otras personas, en las situaciones particulares alrededor del mundo. 

¿Le han ayudado sus capacidades de observación del mundo animal a entender el político?

Sí que me he convertido en una observadora de personas, lo que proviene de las horas pasadas observando animales. Pero creo que el mundo en el que vivimos hoy en día está tan alejado del mundo de los animales silvestres que, en realidad, no ayuda a entenderlo.

Desde su primer descubrimiento, ha sido particular y políticamente adepta a recaudar dinero y concienciar sobre su causa. Ha escrito en el Time, y lo ha dicho en numerosas ocasiones después, que los medios enfatizaban sus piernas y su rubia melena: "Si mis piernas me han ayudado a obtener publicidad para los chimpancés, ha sido útil". ¿No le ha molestado ni un poco?

 A la National Geographic Society le gustaba esa imagen de una mujer joven con los chimpancés, una clase de La Bella y la Bestia. Si mis piernas me han ayudado a obtener el apoyo de National Geographic, bueno...¡buenas viejas piernas sean! Todo era diferente por aquel entonces, teníamos un panorama distinto. Mire las fotografías. ¡Realmente eran piernas bastante joviales! No me avergonzaba de ellas.




¿Hace cuánto tiempo que es vegetariana?

Desde que leí el libro de Peter Singer, Liberación Animal, que escribe las condiciones de las granjas industriales. Miré la carne en mi plato y pensé: "Esto simboliza miedo, dolor, muerte". Y lo dejé ahí mismo.

¿Cree que, una vez que se comprenden las capacidades cognitivas de los animales, alimentarse de ellos quedará en el pasado?

No es solo por su intelecto, es por el hecho de que tienen emociones. Felicidad, tristeza, desesperación...También hay que tener en cuenta el gran daño que se causa en el entorno por mantener a miles de millones de animales sufriendo que deben ser alimentados: deforestar bosques para los campos de cultivo, la ingente cantidad de combustible fósil empleado y gases de efecto invernadero emitidos para llevar el cereal a los animales, los animales al matadero, la carne a la mesa...

¿Ha probado alguna de las novedosas "carnes sin carne", como la "hamburguesa imposible"?

Sí, lo he hecho, pero no las soporto porque ¡realmente saben a carne! Y ahora detesto el sabor. 

¿Qué es lo que más teme del mundo que heredarán sus bisnietos? 

Temo que si no cambiamos nuestro comportamiento pronto, si no establecemos una nueva mentalidad, si no paramos de poner siempre el desarrollo económico por delante de las necesidades de la naturaleza, su mundo será muy, muy siniestro. Dependemos de la naturaleza, de los bosques y océanos aportando oxígeno y absorbiendo CO2. Están perdiendo la capacidad para realizarlo.



¿Confía en el Green New Deal? 

Cada pequeño movimiento hacia una vida más sostenible, ayuda. Pero tenemos mucho que hacer, mucho más, mucho más rápido.

Que es exactamente la razón de que esté viajando más de 300 días al año, ¿no?

Exacto. Promuevo la conciencia, pero también alimento nuestro movimiento juvenil, Roots & Shoots (Raíces &Brotes), que empodera a la juventud de todo el mundo para que realicen proyectos que ayuden a las personas, a los animales y al entorno. Todo está interconectado y esa juventud está cambiando el mundo. 

Una vez escribió: "Cuando era una pequeña niña, solía soñar como un hombre, porque quería hacer cosas que las mujeres no hacían por aquel entonces". ¿Sueña ahora como una mujer? 

Oh, ahora sueño como yo misma. 


Traducción del artículo original de ELLE, 6 de junio de 2019, escrito por Sophie Brickman.
 

16/06/2019
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